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La guía inteligente para sincronizar tu ciclo

Publicado el 22 de mayo de 2025 written_byEscrito por Glow Getter Team

Tus hormonas tienen un ritmo. Con el cycle-syncing puedes trabajar con tu cuerpo (no contra él) para sentirte mejor en cada fase del mes.

La guía inteligente para sincronizar tu ciclo

Cambios de humor, brotes, antojos y ese bajón repentino de energía… ¿te suena? Y justo cuando conectas los puntos: Ahhh… es esa época otra vez.

¿Y si tu ciclo no tuviera que tomarte por sorpresa?

¿Y si pudieras predecir esos cambios —e incluso optimizar cómo te sientes, te mueves, comes y prosperas durante todo el mes?

Ese es el poder del cycle-syncing. Es la palabra de moda del bienestar que está invadiendo tu feed, tus planes de fitness y tus podcasts favoritos. Pero… ¿qué es realmente? Y, más importante: ¿de verdad funciona?

¿Qué es el cycle-syncing?

El cycle-syncing es la práctica de alinear todo tu estilo de vida —piensa en entrenamientos, elecciones de comida e incluso tareas de trabajo— con las cuatro fases de tu ciclo menstrual: menstrual, folicular, ovulatoria y lútea. La idea es simple: en lugar de empujar el mismo ritmo todos los días, te apoyas en los cambios hormonales naturales por los que tu cuerpo ya está pasando. Así, trabajas CON tu cuerpo en vez de CONTRA él. ¿Un poco revolucionario, no?

Las mujeres han sincronizado intuitivamente con su ciclo mucho antes de que tuviera nombre, pero el término se popularizó gracias a Alisa Vitti, nutricionista funcional y experta en hormonas, en su libro Woman Code, donde presentó este concepto y lo hizo más fácil de comprender y de aplicar en la vida cotidiana.

Las cuatro fases de tu ciclo

Vamos a desglosarlo de forma simple:

1. Fase menstrual (días 1–5)

A.K.A. tu periodo. En esta fase, tanto el estrógeno como la progesterona están bajos, así que tu energía suele estarlo también. Puedes sentirte más introspectiva, cansada o simplemente con ganas de sofá y un buen chocolate oscuro de calidad.

Tip de cycle-sync: Descansa, recupérate y sé amable contigo. Elige yoga restaurativo, estiramientos o caminatas largas. En nutrición, prioriza sopas y guisos nutritivos y alimentos ricos en hierro.

2. Fase folicular (días 6–13)

La segunda fase es como pasar página. Ambas hormonas empiezan a subir y, con ellas, tu energía. El estrógeno vuelve y te hace sentir más “tú”. Desata tu creatividad, prepárate para reventar tus entrenos y romper tu marca personal.

Tip de cycle-sync: Es un gran momento para idear, planificar o arrancar un proyecto. Prueba entrenamientos nuevos o sube el ritmo con fuerza o spinning. ¡Nada está prohibido! En alimentación, enfócate en carbohidratos de calidad, hojas verdes, proteínas magras y granos germinados para apoyar el aumento de estrógeno.

3. Fase ovulatoria (días 14–16)

Hola, glow-up. En la ovulación el estrógeno llega a su pico e incluso la testosterona hace una aparición estelar, haciéndote sentir más segura, con más energía y lista para conquistar lo que venga. No es casualidad que sea cuando tu cuerpo está listo para embarazarse: pone todos sus recursos en prepararse para un bebé.

Tip de cycle-sync: Agenda esa reunión importante o esa cita: probablemente te sientas más sociable, carismática y confiada. Los entrenos HIIT o de alta energía son ideales para mantenerte activa, pero en comida prioriza opciones antiinflamatorias (como bayas, crucíferas y comidas ricas en fibra) para apoyar la desintoxicación hepática y el equilibrio hormonal.

4. Fase lútea (días 17–28)

Todo lo que sube… baja. En esta fase, si no hay embarazo, el estrógeno vuelve a descender. En cambio, la progesterona sube, lo que puede traer los síntomas de SPM con los que muchas lidian. Por eso suele bajar la energía y aparecen irritabilidad o antojos.

Tip de cycle-sync: Es tiempo de bajar el ritmo y cerrar pendientes. Mantenerte activa ayuda mucho con los cólicos, pero evita HIIT e intensidad alta; apuesta por cardio suave, yoga o Pilates. En alimentación, prioriza alimentos ricos en magnesio (aguacate, chocolate oscuro, nueces), además de carbohidratos complejos y grasas saludables.

¿De verdad funciona?

Aunque la investigación aún se está poniendo al día (y durante años los estudios sobre salud femenina no han priorizado las fluctuaciones hormonales), la evidencia preliminar y mucha experiencia anecdótica sugieren que sincronizar tu rutina con tu ciclo puede mejorar tu:

  • Nivel de energía
  • Estabilidad del estado de ánimo
  • Recuperación del ejercicio
  • Productividad
  • Antojos y digestión
  • Síntomas de SPM

Muchas mujeres dicen sentirse más conectadas con su cuerpo, notar patrones que no sabían que eran hormonales e incluso reducir síntomas molestos de SPM. Y, honestamente, solo darte permiso de ir más lento en tu periodo o de aprovechar la ola de energía de la ovulación ya puede sentirse enorme.

¿Pero es para todas?

El cycle-syncing no es una solución única para todo el mundo. Si usas anticonceptivos hormonales, tu ritmo hormonal natural puede estar suprimido, así que quizá tenga más sentido sincronizarte con tu blíster. Y si tu ciclo es irregular o estás lidiando con SOP, perimenopausia u otras condiciones hormonales, puede ser más complejo, pero no imposible (y aun así podría ayudarte).

Como siempre, lo mejor es que primero registres tu ciclo durante unos meses: cuanto más entiendas tus patrones, mejor podrás adaptar tu estilo de vida.

Reflexión final

El cycle-syncing no se trata de hacerlo “perfecto” ni de obsesionarte con en qué fase estás. Se trata de escuchar el ritmo natural de tu cuerpo, honrar cómo te sientes y adaptar en vez de empujar.

Al final del día, las mujeres no estamos diseñadas para rendir igual todos los días del mes. ¿Por qué no darte la gracia y el poder de fluir con tus hormonas en vez de pelearte con ellas?

Ya sea que sincronices tus entrenos, tu comida o tu calendario social, la idea es clara: tu cuerpo tiene un ritmo. Aprender a bailar con él… eso sí es wellness nivel pro.

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